En un inquietante incidente ocurrido en la ciudad de Córdoba, un niño de apenas dos años llegó a un Centro de Cuidado Infantil en el barrio Ampliación Cabildo portando un monedero que contenía nada menos que 71 envoltorios de cocaína, según confirmaron las pruebas realizadas por la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA). La situación fue descubierta por una maestra del establecimiento, lo que desencadenó una serie de eventos que culminaron en la detención de los padres del menor, quienes ahora enfrentan graves acusaciones relacionadas con la droga.
El hallazgo se produjo durante la mañana del martes, cuando la madre del niño llevó a sus dos hijos, un niño de dos años y una niña de tres, al centro educativo. En un momento dado, el pequeño comenzó a jugar con un monedero de color rosa, lo que llamó la atención de las docentes. Al revisar el objeto, la maestra encontró una serie de pequeños envoltorios transparentes que contenían una sustancia blanca, y rápidamente notificó a las autoridades del lugar y a la Policía.
Las pruebas realizadas por la FPA confirmaron que la sustancia encontrada en los envoltorios era, efectivamente, cocaína. Con este descubrimiento, se inició una investigación para determinar el origen y la finalidad de la droga, así como el posible papel que pudieran haber desempeñado los padres del niño en esta alarmante situación. El hecho de que la droga estuviera fraccionada en envoltorios listos para la venta añade un elemento preocupante a la investigación, que podría implicar la actividad de una red de narcotráfico.
Los problemas para la madre del niño empezaron cuando insistió en recuperar el monedero que había sido encontrado en posesión de su hijo. Las docentes, preocupadas por la situación, se negaron a entregárselo. Tras intentar recuperarlo sin éxito, la mujer abandonó las instalaciones del centro, aunque más tarde regresó para buscar a su hija de tres años. En ese momento, la Policía ya había llegado, y procedieron a la detención de la madre, quien fue puesta a disposición de la Justicia.
La situación se intensificó cuando, el miércoles, la FPA ejecutó un allanamiento en un domicilio vinculado a la investigación y detuvo al padre de 22 años de los niños. Este quedó involucrado en el caso por presunta comercialización de estupefacientes, un delito que agrava aún más su situación por la implicación de un menor. Con ambos padres bajo custodia judicial, las autoridades continúan trabajando para esclarecer los hechos y determinar si otras personas están involucradas en esta preocupante cadena de narcotráfico que ha puesto en riesgo la inocencia de los niños.








