El Gobierno de Perú ha declarado este domingo el estado de emergencia en cuatro distritos de la provincia de Parinacochas y uno de la provincia de Huanca Sancos, debido a las consecuencias del terremoto de magnitud 7.2 ocurrido el jueves pasado. Este sismo ha dejado cerca de 500 personas afectadas y ha causado heridas a tres individuos. La medida, que se formalizó a través de un decreto supremo publicado en el diario oficial El Peruano, tendrá una duración de 60 días. Los distritos afectados son Chumpi, Coracora, Pullo y Upahuacho en Parinacochas, así como el distrito de Carapo en Huanca Sancos, donde se implementarán acciones emergentes y necesarias para la atención y rehabilitación de las zonas impactadas.
Los daños provocados por el terremoto han sido significativos, con un total de 83 viviendas destruidas y múltiples infraestructuras públicas afectadas, entre ellas una veintena de escuelas y centros de salud, así como vías de transporte que se han visto comprometidas. Esta situación ha impulsado al Gobierno Regional de Ayacucho a coordinar esfuerzos con las autoridades locales para poner en marcha las acciones de emergencia necesarias. El objetivo principal es restablecer los servicios básicos y garantizar la seguridad de la población afectada.
La ejecución de las medidas de emergencia estará a cargo del Gobierno Regional de Ayacucho, en coordinación con el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y varios ministerios, incluyendo los de Salud, Educación, Vivienda, Construcción y Saneamiento, Transportes y Comunicaciones, Interior y Defensa. Esta colaboración interministerial es vital para asegurar que se aborden las necesidades diversas que emergen en situaciones post-terremoto, garantizando así una respuesta organizada y eficiente al desastre natural.
Es importante resaltar que la financiación de las acciones previstas para la emergencia no requerirá recursos adicionales del Tesoro Público. En su lugar, se utilizarán los presupuestos institucionales de las entidades involucradas, lo que permitirá una respuesta rápida sin sobrecargar las finanzas estatales. Esta estrategia de gestión financiera es crucial en un contexto donde el país ha enfrentado un notable aumento en su actividad sísmica; de hecho, hasta la fecha se han reportado 568 sismos en diferentes regiones durante el presente año.
En julio, Perú experimentó un periodo de intensa actividad sísmica, con 115 eventos registrados, lo que subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de respuesta ante desastres naturales. La reciente declaración de estado de emergencia refleja el compromiso del Gobierno peruano con la seguridad y bienestar de sus ciudadanos, así como la importancia de la preparación y rehabilitación frente a eventos sísmicos que son parte de la realidad geográfica del país. Las autoridades instan a la población a mantener la calma y seguir las recomendaciones emitidas por los organismos de emergencia.








