Renault ha presentado uno de los proyectos más ambiciosos en su historia reciente: una gran exposición permanente que albergará más de 125 años de patrimonio automovilístico, artístico e industrial. Este espacio innovador, que se construirá en Flins, en las afueras de París, abrirá sus puertas en 2027 y se convertirá en un referente cultural tanto para los apasionados del motor como para los interesados en la historia contemporánea. La exposición, que llevará por nombre provisional «The Collections», no solo exhibirá una vasta gama de vehículos históricos, desde el Renault Type A de 1898 hasta los más vanguardistas concept cars, sino también una colección impresionante de documentos y obras de arte que encapsulan la evolución de la marca.
Este nuevo museo busca ir más allá de ser una simple exhibición estática, ofreciendo a sus visitantes actividades interactivas, talleres de restauración en vivo y eventos temporales. Según Fabrice Cambolive, CEO de Renault, el objetivo es compartir un patrimonio que «inspira el futuro» y que «pertenece a todos». En un mundo donde la sostenibilidad y la electrificación están en el centro de la estrategia de Renault, abrir este espacio es un claro guiño hacia una nueva era de democratización de la movilidad cero emisiones, conservando su esencia popular. Esta exposición es, por tanto, un homenaje a su rica historia y una proyección hacia lo que está por venir.
El emblemático emplazamiento de la nueva sede no es accidental. Flins, donde desde 1952 se han fabricado icónicos modelos como el Renault Dauphine y el R5, se ha transformado en un centro de economía circular denominado Refactory. Este nuevo museo no solo celebrará los clásicos de Renault, sino que también subraya un compromiso con la sostenibilidad y la innovación. La fusión de patrimonio industrial y la misión de reimaginar el futuro de la movilidad se unen en un entorno que conecta el pasado, el presente y el futuro de la marca, reafirmando su lugar en la historia del automóvil.
La arquitectura del nuevo espacio, diseñada por Jacob Celnikier, promete ser un atractivo por sí sola. Con un diseño que combina seis volúmenes verticales, este edificio no solo dialogará con la antigua fábrica de Zehrfuss, sino que también brindará una experiencia visual impresionante, con una «pared de coches» que presentará los vehículos como verdaderas esculturas en un entorno contemporáneo. Las instalaciones permitirán a los visitantes no ser meros observadores, sino participantes activos en un relato que integra la historia y la innovación a través de experiencias multisensoriales, incluyendo visitas guiadas y tecnología de realidad virtual.
La exposición de «The Collections» no solo se centrará en los vehículos, sino que también incluirá una rica colección de documentación que cuenta la historia del automóvil como fenómeno cultural, con más de 2400 metros de archivos que exhiben planos, carteles y otros objetos que hacen eco de la vida cotidiana. Además, gracias a la Fundación Renault para el Arte y la Cultura, se preservará la conexión entre arte e industria, mostrando obras de artistas contemporáneos que reflejan el diálogo constante entre ambas disciplinas. Esta iniciativa no solo garantiza la conservación del legado artístico, sino que también apoya la creatividad emergente, convirtiendo este nuevo museo en un faro cultural que mira hacia el futuro.








