Crisis energética en Cuba: ¿Qué está causando los apagones masivos?

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Desde mediados de 2024, la isla de Cuba se encuentra sumida en una profunda crisis energética que ha generado una preocupación creciente entre la población. Este viernes, los cubanos vivirán otra jornada marcada por prolongados apagones que afectarán a hasta un 68% del territorio nacional durante las horas de mayor demanda, según información confirmada por la agencia EFE. La capacidad de generación prevista para este día es de 1,060 megavatios (MW), muy por debajo de la demanda máxima que alcanzará los 3,250 MW, dejando un déficit de 2,190 MW, lo que provocará desconexiones necesarias para evitar apagones desordenados en medio de una crisis ya agudizada.

La situación económica de Cuba se ve afectada tanto por un problema estructural relacionado con un sistema energético obsoleto como por una variable coyuntural: el bloqueo petrolero implementado por Estados Unidos desde enero. Esta medida ha sido condenada por la ONU por considerarla contraria al derecho internacional y ha intensificado las dificultades en el suministro de petróleo, componente crítico para la generación de energía en la isla. La compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) ha advertido que, en esta jornada particular, se prevé que nueve de las dieciséis unidades de generación termoeléctrica del país permanezcan fuera de operación, lo que agrava aún más la problemática.

Más de la mitad de las unidades de generación termoeléctrica, las cuales representan el 40% del mix energético de Cuba, se encuentran en condiciones de avería o en mantenimiento debido a su obsolescencia. Estas instalaciones han estado en funcionamiento durante décadas sin recibir las inversiones necesarias para modernizarlas, lo que ha derivado en frecuentes fallos. Por otro lado, las alternativas que deben proporcionar energía, como los motores de generación que requieren diésel y fueloil, han estado completamente paralizadas desde la imposición de sanciones por el Gobierno estadounidense, lo que las autoridades cubanas han calificado como una «asfixia energética».

A pesar de que el 20% del mix energético se obtiene a partir de recursos renovables y gas natural —con el apoyo de inversiones chinas—, la gran dependencia del crudo y el diésel ha dejado a la economía cubana en un estado crítico. Los expertos han estimado que la modernización del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) podría requerir entre 8,000 y 10,000 millones de dólares, una suma que se aleja de las posibilidades económicas actuales de la isla, la cual atraviesa una grave crisis financiera que se ha prolongado durante más de seis años.

Con un pronóstico de contracción del 10.3% de la economía estatal para este año, tras una caída acumulada de más del 15% en los cinco años previos, la crisis energética se ha convertido en un factor determinante que paraliza la economía cubana. Esta situación no solo afecta la producción y el servicio del sector público, sino que también amplifica el descontento social y las dificultades cotidianas de los cubanos, quienes enfrentan la realidad de una isla que lucha por encontrar soluciones en medio de un panorama complejo que combina sanciones internacionales, infraestructura desmejorada y una alta demanda poblacional.

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