Este domingo, los ecuatorianos se manifestaron en contra de las cuatro preguntas planteadas en la consulta popular por el gobierno de Daniel Noboa. La Comisión Nacional Electoral (CNE) confirmó que el 61.58% de los votantes se pronunció en contra de la convocatoria a una Asamblea Constituyente que buscaba redactar una nueva Constitución. Este rechazo se dio en un contexto marcado por la crisis económica y social que enfrenta el país, y donde temas como el aumento del costo de la vida y el desabastecimiento de medicamentos han cobrado protagonismo, afectando directamente la percepción de la gestión gubernamental.
Uno de los puntos más controversiales de la consulta fue la propuesta sobre la instalación de bases militares extranjeras en Ecuador, la cual también fue muy rechazada, al obtener un 60.58% de respuestas negativas. Esta pregunta, que en esencia buscaba dar alivio a la creciente inseguridad vinculada al narcotráfico, no logró convencer a los votantes que, según analistas, valoraron más la soberanía nacional y la memoria de abusos ocurridos en años pasados con la presencia militar extranjera. La negativa a estas propuestas demuestra un claro descontento con la dirección que la administración Noboa intentaba imprimir en su política de seguridad.
Además de los resultados del referendo, diversos factores sociales y económicos jugaron un papel fundamental en el resultado del voto. La situación en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) ha sido alarmante, con una escasez de medicamentos que afectó a lotes enteros de pacientes, y protestas por el aumento del precio del diésel que fueron violentamente reprimidas, creando un ambiente de malestar generalizado. Para muchos votantes, el referéndum se convirtió en una ocasión para expresar su frustración ante un gobierno que pareciera desconectado de las necesidades urgentes del pueblo.
Desde su llegada al poder en noviembre de 2023, Noboa ha enfrentado disputas con la Corte Constitucional, las cuales ha calificado como obstáculos para implementar su plan de seguridad. Este conflicto se ha intensificado tras la negativa de la Corte a aprobar varias de sus políticas más controvertidas. La propuesta de una nueva Constitución llegó en un momento de tensión, y los votantes decidieron limitar el poder del gobierno al no otorgarle un “cheque en blanco” para que ejecutara su plan de combate al crimen organizado, lo que revela un contexto de inseguridad y desconfianza hacia las instituciones.
Los resultados del referendo evidencian no solo el rechazo a las propuestas de Noboa, sino también un llamado a la reflexión sobre la dirección que debe tomar el país en términos de seguridad y desarrollo. Si bien algunos analistas consideran que el no a la Asamblea Constituyente podría ser un retroceso en la búsqueda de soluciones creativas ante viejos problemas, otros enfatizan la necesidad de preservar la soberanía y evitar políticas que sean vistas como excesivas. La relación entre el Ecuador y la comunidad internacional, especialmente en lo que se refiere a la lucha antinarcóticos, también se verá afectada por este resultado, ya que la falta de compromiso con bases militares podría complicar los esfuerzos conjuntos en materia de seguridad.








