La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, rompió el silencio este jueves tras su encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca, donde destacó la entrega simbólica de la medalla del Premio Nobel de la Paz que obtuvo el año pasado. A las afueras del Capitolio en Washington, Machado afirmó: «Le presenté la medalla del premio Nobel de la Paz al presidente de los EE.UU.», aunque no aclaró si se trató de un regalo o si Trump la retuvo. Esta declaración ha suscitado diversas reacciones sobre la naturaleza de la interacción entre ambos líderes y su significado en el contexto actual de Venezuela.
Durante la reunión, Machado compartió con Trump una historia que une a dos figuras históricas clave: el marqués de Lafayette, un militar francés que luchó en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, y Simón Bolívar, el libertador de varios países sudamericanos, incluida Venezuela. Machado relató que Lafayette obsequió a Bolívar una medalla con el rostro de George Washington, un gesto que simbolizaba la hermandad entre las naciones en su lucha común contra la tiranía. Según la opositora, esta conexión histórica sirve para ilustrar el actual esfuerzo de los venezolanos por recuperar su libertad y democracia, paralelo al reconocimiento norteamericano.
En sus comentarios, Machado afirmó que la entrega de la medalla del Nobel a Trump representaba un acto de gratitud y reconocimiento por su compromiso hacia el pueblo venezolano. “200 años después, los descendientes de Bolívar están devolviendo una medalla a Washington, en esta ocasión la medalla del premio Nobel de la Paz, como un símbolo de la lucha por nuestra libertad”, dijo Machado, enfatizando así la importancia de la relación entre Estados Unidos y Venezuela en el contexto de la lucha contra el régimen de Nicolás Maduro.
La política venezolana ha expresado su deseo de que este gesto de entrega del Nobel a Trump sirva para fortalecer el apoyo estadounidense hacia la oposición venezolana. Sin embargo, el Instituto Nobel de Noruega ha recordado que los Premios Nobel no pueden ser transferidos, lo que lleva a la especulación sobre el significado real de esta propuesta. Machado, que ya había dedicado su Nobel a Trump en una ocasión previa, reitero su intención de compartir ese reconocimiento con el mandatario, quien ha manifestado su interés por el premio.
Por su parte, siempre polémico, Trump ha destacado en varias ocasiones que él mismo merece el Premio Nobel, aludiendo a sus logros en la resolución de conflictos internacionales. En relación a su encuentro con Machado, ha mostrado disposición a continuar apoyando la lucha por la libertad en Venezuela. Según Machado, el presidente republicano está profundamente comprometido con la liberación de los presos políticos en el país sudamericano y ha reiterado su apoyo a un gobierno interino que represente a la oposición en la lucha contra el régimen chavista de Maduro.








