El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, General Francis L. Donovan, realizó una visita a Venezuela este miércoles, donde se reunió con autoridades del Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez. Esta reunión se centró en evaluar «el tema de seguridad» y el controvertido «plan de tres fases» del presidente Donald Trump, el cual busca reconfigurar la situación política y social del país suramericano. En el encuentro, también participaron el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, figuras clave en el actual panorama político tras la caída de Nicolás Maduro.
La embajada estadounidense en Caracas emitió un comunicado resaltando que el propósito de Donovan y su equipo era trabajar en la elaboración de una agenda de cooperación bilateral en temas críticos como el tráfico de drogas, el terrorismo y la migración. Este enfoque busca no solo estabilizar Venezuela, sino también acercar posiciones entre ambos países, cuya relación ha estado marcada por tensiones y desconfianza en los últimos años. Laura Dogu, encargada de Negocios de EE.UU. en Venezuela, también mencionó que la visita se alineaba con el objetivo de garantizar una transición a un gobierno más amigable y estable.
El plan de tres fases mencionado por Dogu ha sido objeto de mucha atención desde la captura de Nicolás Maduro y su esposa en enero. Según Washington, estas fases incluyen la estabilización del país, la recuperación económica y una transición hacia una democracia próspera. Estos pasos son fundamentales para ayudar a Venezuela a salir de la crisis prolongada que enfrenta. Las declaraciones del general Donovan resaltan un compromiso continuo con la libertad y la prosperidad del pueblo venezolano.
Los encuentros fueron calificados como «productivos» por el Comando Sur, enfatizando el compromiso de Estados Unidos de trabajar en colaboración con sus socios regionales para construir un futuro seguro y próspero. La participación de funcionarios estadounidenses de alto rango en estas reuniones simboliza un renovado interés de Washington en la situación en Venezuela y la necesidad de impulsar una agenda de seguridad nacional que involucre a varios países socios en la región.
La relación entre el gobierno de Delcy Rodríguez y Estados Unidos ha cambiado dramáticamente en los últimos años, pasando de un fuerte discurso antiimperialista a una búsqueda pragmática de colaboración. Esta transformación se ha hecho evidente a medida que el país se esfuerza por revitalizar su industria petrolera y reconstruir las relaciones diplomáticas que se rompieron en 2019. La reciente visita de Donovan, que siguió a la de Chris Wright, secretario de Energía estadounidense, sugiere que ambos países están en camino de restablecer la cooperación, lo que podría tener implicaciones significativas para Venezuela y su futuro en el escenario internacional.







