Cuba enfrenta una crisis eléctrica severa, culminando en un apagón total que dejó a la isla sin electricidad este lunes, como informó la Unión Eléctrica de Cuba (UNE). Este incidente, el sexto en un año y medio, marca un hito preocupante para los aproximadamente 9 millones de ciudadanos cubanos que, además de lidiar con la escasez de combustible, han estado sufriendo cortes de luz frecuentes. A través de la red social X, la UNE comunicó que se produjo una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional y que se activaron de inmediato los protocolos de restablecimiento, aunque no se reportaron averías en las centrales térmicas que estaban operativas en el momento del corte.
Desde 2024, la isla ha mantenido un déficit eléctrico importante, provocado por la falta de mantenimiento a una infraestructura envejecida y un suministro de combustible cada vez más limitado. De acuerdo con autoridades y expertos, de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país, 9 se encontraban fuera de servicio por averías o trabajos de mantenimiento durante el apagón del lunes. La situación es alarmante, ya que el 62% del país ya había sido advertido sobre la posibilidad de un corte eléctrico general. La dependencia del petróleo y la incapacidad de la red para generar suficiente energía ha llevado a un colapso en los servicios fundamentales, generando malestar social en la población.
La crisis eléctrica en Cuba se ha exacerbado recientemente debido a las restricciones impuestas por Estados Unidos, que ha aumentado su presión económica sobre la isla. Tras el cerco marítimo decidido por el gobierno de Donald Trump, los cargamentos de petróleo venezolano, que durante años llegaron a Cuba en condiciones preferenciales, han disminuido drásticamente. Adicionalmente, la imposición de aranceles a cualquier país que apoye a La Habana ha hecho que otros gobiernos sean reacios a colaborar, profundizando aún más la crisis de combustible en la isla.
Con la producción local cubana de crudo alcanzando solo el 40% de lo que se necesita, las autoridades nacionales han reconocido que la energía generada no es suficiente para cubrir las demandas del país. La deficiencia energética ha tenido un impacto desastroso en la industria cubana, incluyendo el sector turístico, crucial para la economía. Las manifestaciones populares, que incluyen protestas y caceroladas en diversas localidades, han surgido como respuesta a los apagones constantes, reflejando el descontento de los ciudadanos ante una situación que cada vez se torna más crítica.
En medio de estas crisis, el presidente Miguel Díaz-Canel ha anunciado el inicio de conversaciones con Estados Unidos. Este diálogo tiene como objetivo abordar las tensiones y buscar soluciones a los problemas bilaterales que afectan a la isla. Aunque no se han revelado detalles sobre las delegaciones, se mencionó que actores internacionales han facilitado estos intercambios. La liberación reciente de 51 prisioneros también coincide con estos esfuerzos por parte del gobierno cubano, sugiriendo que la administración está intentando mejorar las relaciones en un momento decisivo para la isla.






