Cárcel de máxima seguridad Guatemala: ¿Qué la diferencia de El Salvador?

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Este viernes, Guatemala inició la construcción de una nueva cárcel de máxima seguridad, diseñada para albergar hasta 2,000 reos de alta peligrosidad, principalmente pandilleros. La penintenciaría, que se ubicará en una finca incautada a un narcotraficante en Izabal —a 290 km al noreste de la capital— forma parte de un conjunto de medidas implementadas por el gobierno para contener la ola de violencia desatada por las pandillas. En los últimos meses, estos grupos han llevado a cabo varios ataques contra las fuerzas policiales y motines en diversas cárceles del país, generando la necesidad urgente de un espacio adecuado para su confinamiento seguro.

El presidente Bernardo Arévalo asistió al acto de colocación de la primera piedra del penal y aseguró que la nueva prisión no será una réplica del polémico Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador, donde, bajo la administración de Nayib Bukele, miles de personas han sido detenidas en una controvertida campaña contra las pandillas sin el debido proceso. Las autoridades guatemaltecas destacaron que los diseños de la cárcel cumplen con estándares internacionales, lo que significa que las celdas no serán colectivas y habrá un máximo de dos reos por celda.

El ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, enfatizó que el modelo penitenciario que se implementará en Guatemala se enfoca en el respeto a la integridad humana, garantizando que se cumplan las órdenes de un juez y el debido proceso. Los compromisos del gobierno guatemalteco con los derechos humanos han sido un punto central en el discurso oficial, marcando una clara diferencia con las prácticas más rigurosas y en ocasiones cuestionadas de su vecino, El Salvador. El ministro de la Defensa, Henry Sáenz, reiteró que el nuevo sistema busca operar dentro del marco legal y jurídico establecido en el país.

Con una inversión de 130 millones de dólares, la construcción de la nueva cárcel estará a cargo de ingenieros del ejército guatemalteco y se espera que esté terminada en un plazo de un año. Este proyecto no solo busca mejorar las condiciones de detención, sino también utilizar un terreno que, según se señala, fue adquirido con fondos provenientes de actividades delictivas que durante años socavaron la paz y seguridad del país. «Hoy este mismo lugar está siendo convertido en un recurso para proteger», afirmó el presidente Arévalo durante la ceremonia de colocación de la primera piedra.

La situación de inseguridad en Guatemala se ha intensificado, particularmente con los recientes ataques perpetrados por miembros de la pandilla Barrio 18, que resultaron en la muerte de 11 policías a mediados de enero. La construcción de esta prisión de máxima seguridad se presenta como una parte integral de la estrategia del gobierno para enfrentar la violencia de las pandillas, aportando nuevas herramientas para la lucha contra la criminalidad y reafirmando el compromiso de las autoridades con un enfoque más respetuoso de los derechos humanos en el sistema penitenciario.

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