El nuevo Dacia Duster ha llegado al mercado con importantes cambios, aunque su longitud de 4,34 metros se mantiene intacta. Esta nueva generación conserva la esencia práctica que siempre ha caracterizado al Duster, lo que lo hace fácilmente reconocible a simple vista. Sin embargo, lo que realmente transforma a este modelo es la implementación de la plataforma CMF-B, una innovadora arquitectura modular del Grupo Renault que comparten otros modelos como el Sandero y el Jogger. Este cambio estructural no se trata de un mero detalle técnico, sino de una modificación que influye directamente en diversos aspectos del vehículo, desde la distribución del espacio hasta el tipo de sistemas de suspensión y propulsión que puede adoptar, preparándolo para un futuro más electrificado y eficiente.
La adaptación a la nueva plataforma CHM-B se traduce en mejoras concretas en la dinámica del Duster. Se ha optimizado el aprovechamiento del habitáculo, además de reducir los movimientos de la carrocería y mejorar el aislamiento del ruido. Según cifras proporcionadas por el fabricante, el balanceo ha disminuido un 21% en versiones de tracción delantera y un 17% en las de tracción total, lo que resulta en una experiencia de conducción más controlada y cómoda. De esta forma, el Duster se posiciona como un SUV familiar que se adapta a las necesidades del consumidor actual y mejora su rendimientos sin necesidad de aumentar su tamaño exterior, algo que resulta vital en un contexto urbano donde el aparcamiento es cada vez más complicado.
La tecnología híbrida se incorpora de manera contundente en la gama del Duster gracias a la versatilidad de la plataforma CMF-B, que permite la integración de diversas configuraciones de motorización. Esta capacidad es esencial en un mercado donde los consumidores tienen distintas necesidades y trayectos. Por un lado, se ofrece el sistema Mild Hybrid que apoya al motor de combustión, y por otro, el Full Hybrid que permite un funcionamiento totalmente eléctrico en determinadas condiciones. Este enfoque flexible no solo contribuye a la eficiencia del modelo, sino que también adapta la oferta de Dacia a las demandas cambiantes del público, brindando soluciones prácticas y a precios competitivos.
Un aspecto destacado del nuevo Duster es la reducción del ruido de rodadura, que ha disminuido en aproximadamente 2 dB. Aunque la cifra pueda parecer pequeña, en el contexto de un viaje largo, un habitáculo más silencioso puede hacer una gran diferencia en la comodidad del conductor y los pasajeros. Con estas mejoras en acústica y dinámica, Dacia muestra que ha sabido evolucionar sin perder su esencia de ofrecer vehículos prácticos y asequibles, lo que le permite mantener su identidad mientras avanza hacia la modernización.
La nueva arquitectura también impacta en la forma en que se aborda la tracción total, combinando tecnología híbrida y eléctrica de manera innovadora. El 4×4 hybrid-G 150 utiliza un motor eléctrico en el eje trasero que ofrece tracción total mediante un sistema altamente controlado por software. Esto representa un cambio significativo en la forma en que los vehículos manejan la tracción, utilizando componentes electrónicos y de software para maximizar la eficiencia en lugar de depender solo de conexiones mecánicas. Dacia no sacrifica su filosofía de robustez y funcionalidad, sino que la refina, demostrando que la simplicidad y la tecnología avanzada pueden coexistir en un mismo producto.






