En una reciente propuesta presentada en Bruselas, la Comisión Europea ha delineado una lista de seis países considerados «seguros» para el retorno de migrantes, incluyendo a Marruecos, Colombia, Bangladesh, Egipto, India y Túnez. Esta iniciativa surge en el contexto de las complejas dinámicas migratorias que enfrenta Europa, donde la presión por gestionar adecuadamente las solicitudes de asilo se ha intensificado. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, subrayó la necesidad de establecer criterios claros sobre qué constituye un país de origen seguro, con el objetivo de facilitar los procesos de migración y asilo en la Unión Europea.
Además de los países mencionados, Kosovo figura en la lista, aunque su estatus como nación no es reconocido por cinco Estados miembros de la UE. Bruselas enfatiza que los países candidatos a la adhesión a la UE pueden ser considerados seguros, a menos que se presenten situaciones de «violencia o guerra» que justifiquen su exclusión. El análisis que fundamenta esta clasificación se ha realizado con la cooperación de la Agencia de Asilo de la UE, así como la experiencia y datos de los Estados miembros y organismos internacionales como ACNUR.
La Comisión Europea también ha propuesto la implementación de dos normas clave del futuro Pacto sobre Migración y Asilo, que debe entrar en vigor en junio de 2026. Una de estas normas consiste en permitir que los Estados miembros apliquen procedimientos fronterizos o acelerados a solicitantes de asilo de países donde menos del 20% de las solicitudes obtienen protección. Esta medida busca descarbonizar la carga administrativa que enfrentan los países de la UE mientras buscan acelerar la tramitación de asilos, reflejando la necesidad de respuestas más eficientes ante un creciente número de solicitudes.
Con la mirada puesta en una mayor uniformidad en el tratamiento de solicitudes, la Comisión también facilitará la creación de listas de países de origen seguros a nivel europeo, que complementarán las listas ya existentes en varios Estados miembros. Esto permitirá a las autoridades nacionales procesar las solicitudes de asilo de forma más ágil, en la premisa de que las probabilidades de éxito son bajas para los solicitantes provenientes de esos países. Sin embargo, se asegurará que cada solicitud obtenga una evaluación individual, garantizando que se cumplan las normativas de derechos humanos.
Por último, la propuesta aún requiere el asentimiento del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea. Con un año por delante hasta la plena entrada en vigor del pacto, el comisario de Migración, Magnus Brunner, instó a los Estados miembros a actuar rápidamente para cumplir con las nuevas normativas. «Las disposiciones del Pacto sobre tasas de reconocimiento y el uso del concepto de país de origen seguro pueden ser cruciales para que los Estados miembros gestionen la acumulación de solicitudes de asilo de manera más expedita», concluyó Brunner, resaltando la importancia del trabajo colaborativo dentro de la UE para responder a los desafíos migratorios actuales.






