Las acusaciones del exministro Álvaro Leyva sobre la supuesta drogadicción del presidente colombiano Gustavo Petro han generado un gran revuelo, llevando el tema a ser portada incluso en el Financial Times. En un artículo titulado «El presidente de Colombia es un drogadicto, afirma un exministro», el prestigioso diario británico analiza la carta presentada por Leyva, en la cual detalla su inquietud respecto al comportamiento errático de Petro y su postura sobre la legalización de las drogas. Este episodio no solo destaca por las graves acusaciones, sino también por la atención internacional que ha atraído, señalando un creciente descontento con las políticas del presidente.
El Financial Times documenta varios incidentes que muestran el comportamiento errático del presidente, que ha sido objeto de discusión tanto en círculos políticos como diplomáticos en Bogotá. Se menciona un viaje a París en 2023, donde Petro supuestamente desapareció durante dos días, lo que ha llevado a varios analistas a cuestionar su capacidad de liderazgo. Además, se refiere a sus frecuentes llegadas tarde o ausencias a reuniones clave, lo que provoca inquietud entre sus colaboradores y sigue alimentando el debate sobre su estado mental.
Aparte de las acusaciones de Leyva, el artículo resalta la postura de Petro hacia la legalización de las drogas, subrayando sus comentarios en los que equipara el daño del alcohol con el de la cocaína. Este tipo de declaraciones han generado reacciones mixtas y han contribuido a que algunos sectores de la comunidad internacional vean con recelo la dirección de su administración. Leyva, quien fue canciller de Petro por casi dos años, parece haber llegado al límite de su tolerancia, convirtiendo sus preocupaciones en una carta pública que está causando eco no solo en Colombia, sino alrededor del mundo.
La respuesta de Petro, que incluyó un tuit en el que defendió su carácter familiar y rebatió las acusaciones de Leyva, ha sido considerada evasiva. No abordó directamente la acusación sobre su supuesta drogadicción, dejando a sus críticos con más preguntas que respuestas. La falta de un pronunciamiento claro ha incrementado las especulaciones sobre su estado psicológico y su capacidad para liderar eficientemente en un país sumido en problemas complejos relacionados con la paz, la economía y la política de drogas.
En conclusión, el escándalo desatado por las declaraciones de Leyva y su cobertura internacional ponen de relieve no solo la controversia personal entre el exministro y el presidente, sino también la crítica creciente hacia las políticas de Petro. A medida que más medios internacionales reportan sobre la situación, se intensifica la presión sobre el gobierno colombiano para clarificar su rumbo y fortalecer la confianza en su liderazgo ante un panorama cargado de desafíos y expectativas.








