La Fundación Alejandra Vélez Mejía, reconocida por su labor incansable en el apoyo a niños diagnosticados con cáncer y sus familias, ha anunciado la apertura de una nueva sede en la ciudad de Manizales. Esta inauguración se llevará a cabo en la dirección carrera 27 N°49-72, donde se espera crear un ambiente acogedor y solidario destinado a proporcionar recursos y acompañamiento emocional a los pequeños pacientes y sus seres queridos. La fundación, que lleva el nombre de Alejandra Vélez, hija de la benefactora Isabelita Mejía de Vélez, tiene como misión garantizar que ningún niño enfrente solo la lucha contra esta enfermedad devastadora.
La historia de la fundación se remonta a 1992, cuando Alejandra falleció a causa de complicaciones relacionadas con el cáncer. Con el propósito de honrar su memoria, Isabelita estableció la fundación un año después, convencida de que todos los niños merecen un apoyo integral durante sus tratamientos. Desde su creación, la institución ha trabajado arduamente para proporcionar no solo atención médica, sino también apoyo emocional y psicológico para afrontar los desafíos que implica el diagnóstico de cáncer infantil.
Entre los servicios que ofrece la Fundación Alejandra Vélez Mejía, se incluye la orientación psicosocial y el acompañamiento emocional, dirigido a ayudar a los niños en sus procesos de tratamiento y recuperación. Además, brindan asistencia económica a las familias para facilitar el acceso a medicamentos y tratamientos necesarios para combatir la enfermedad. La fundación también ha implementado programas de sensibilización comunitaria, buscando aumentar la conciencia y el apoyo en torno a la lucha contra el cáncer infantil.
Gloria Cecilia Betancourt, actual directora de la fundación, subrayó la importancia de esta nueva sede en Manizales, que atenderá a pacientes remitidos del suroccidente del país. «Es un espacio donde esperamos acoger a muchas familias que requieren nuestra ayuda», expresó Betancourt, enfatizando que los recursos de la fundación provienen de actividades comunitarias y de la solidaridad de los ciudadanos. «Nuestra labor depende del apoyo de la comunidad, así que hacemos un llamado a los colombianos para que nos ayuden a generar mil manos que fortalezcan nuestra misión».
La apertura de esta nueva sede no solo representa un crecimiento para la Fundación Alejandra Vélez Mejía, sino también una esperanza renovada para muchos niños y familias que enfrentan la dura realidad del cáncer. La comunidad de Manizales se une a esta causa, con la firme intención de ofrecer un entorno lleno de amor y comprensión a quienes más lo necesitan. Con esta iniciativa, la fundación continúa su legado de compasión y apoyo, reafirmando su compromiso de cuidar la vida y la salud de los más pequeños.






