Marcela Pedraza nunca imaginó que la fama llegaría a su vida justo al cumplir 60 años, y mucho menos a través de su vocación como fisioterapeuta. Desde su natal Colombia, en el contexto de la pandemia de covid-19, Marcela se vio forzada a permanecer en casa, lo que la llevó a explorar el amplio mundo de las redes sociales. «La gente en mi consultorio se ríe porque soy ‘la reina del cuaderno’, siempre estudiando y reflexionando sobre lo que aprendo», expresa con entusiasmo. La celebración de su cumpleaños fue el catalizador para que decidiera compartir su vasta experiencia en fisioterapia, abriendo así su cuenta de Instagram bajo el nombre ‘PilatesMarcelaPedraza’, donde busca educar a las personas sobre el movimiento adecuado del cuerpo y la importancia de mantener un estilo de vida activo, un mensaje que resonó especialmente en medio de las restricciones impuestas por el confinamiento.
La pasión de Pedraza por el movimiento no es nueva; ha estado conectada con la fisioterapia toda su vida, desde pequeña, cuando sufría numerosas caídas y lesiones a consecuencia de su afán por explorar. «Desde los cinco años, me trepaba a los árboles, me colgaba de las instalaciones y sufría fracturas», cuenta riendo. Este principio de su vida marcada por el contacto constante con la fisioterapia la llevó a considerar ser profesional en esta área, más allá de la terapia tradicional. La fisioterapia, para Marcela, se trata de transformar vidas a través del movimiento, buscando siempre un enfoque que apueste por la salud integral del paciente.
El año 2020 se convirtió en un hito crucial para Marcela Pedraza. Al verse confinada y con la necesidad de mantener su energía, tuvo la idea de ofrecer clases de pilates online. Con un enfoque innovador, adaptó los ejercicios a los objetos cotidianos que las personas podrían encontrar en casa, desde cojines hasta cinturones. Impulsada por su hijo Alejandro, quien le sugirió abrir una cuenta en Instagram, la popularidad de su contenido no tardó en despegar. De 18,000 seguidores en un inicio, su cuenta creció hacia casi dos millones, generando un efecto significativo en su vida laboral y personal, llevando a una sobrecarga que le fue cobrando factura.
A medida que sus seguidores crecieron, también lo hizo la presión. Marcela comenzó a experimentar síntomas de burnout, un desgaste que afectó su salud de diferentes maneras. «Empecé a despertarme en medio de la noche sin razón alguna, y aunque estaba agotada, no podía volver a dormir», relata. Los cambios en su rutina la llevaron a perder incluso la capacidad de disfrutar de una simple actividad como comer. Un episodio extremo la llevó a un restaurante donde no pudo tragar la comida debido a la disfagia causada por el estrés. Esta experiencia la forzó a replantearse su vida y la manera en que gestionaba su popularidad en redes.
A raíz de la crisis, y bajo la guía de su hijo, Marcela se vio obligada a estructurar su proyecto y ampliar su equipo de trabajo para poder ofrecer un contenido sostenible y de calidad. Hoy, continúa creando y compartiendo valiosos recursos sobre salud y bienestar, al mismo tiempo que enseña a sus seguidores sobre la importancia de cuidar no solo su cuerpo, sino también su salud mental. A partir de sus experiencias, Pedraza enfatiza que el verdadero éxito no radica en el número de seguidores, sino en mantener un equilibrio en la vida. «La salud nunca debe ser sacrificada por la fama o el dinero», concluye, ofreciendo un mensaje de reflexión y cuidado para quienes la siguen en su camino hacia el bienestar.






