La comerciante caleña María del Pilar Zea Cobo, apodada «la Reina», fue brutalmente asesinada en el Mall del Este en Medellín, en un hecho que ha conmocionado a la ciudad y dejado a la comunidad en alarma. La víctima, de 41 años, era investigada por la justicia estadounidense por su presunta implicación en una red de narcotráfico transnacional. El asesinato ocurrió el jueves a las 7:00 p.m., mientras ella se encontraba en el estacionamiento del centro comercial, donde iba a reunirse con un conocido, según el informe de la Policía.
Los detalles del crimen son escalofriantes. María del Pilar llegó al centro comercial en su camioneta Toyota TX Land Cruiser, acompañada de su novio, Jhon Fredy Toro Hincapié, apodado DJ Toro, quie legítimamente la llevó a la clínica El Rosario, donde los médicos no pudieron hacer nada por salvar su vida debido a la gravedad de las heridas. Las investigaciones iniciales revelaron que la mujer recibió dos disparos, uno en cada lado de la cabeza, aparentemente realizados con una pistola con silenciador, lo que sugiere un asesinato premeditado.
Al revisar la camioneta de la víctima, la Policía encontró dos proyectiles de calibre 9 milímetros, lo que refuerza la teoría de un crimen organizado. Las imágenes de las cámaras de seguridad del centro comercial mostraron a un hombre saliendo del vehículo de la víctima minutos después del asalto. Este individuo fue visto subiendo a un coche gris, que se cree que es el vehículo del comerciante que se reunió con María del Pilar antes del ataque, lo que ha llevado a las autoridades a investigar a este nuevo personaje vinculado al caso.
Las conexiones de María del Pilar con el narcotráfico son preocupantes, pues su apodo «la Reina» indica su alto rango en este oscuro mundo. Según fuentes judiciales, la investigaban ya en Estados Unidos por estar relacionada con el Clan del Golfo y por ser una importante exportadora de cocaína hacia ese país. Además, se supo que la DEA había comenzado a seguir su rastro después de un gran decomiso de narcóticos en Costa Rica, lo que había llevado a que Zea Cobo se mudara a Medellín, lo que ha generado suspicacias sobre su asesinato.
La teoría que ahora cobra fuerza es que su muerte podría estar relacionada con una vendetta dentro del narcotráfico, considerando que había decidido colaborar con las fuerzas antidrogas estadounidenses. Por su parte, la Policía continúa buscando pistas que logren dar con el autor intelectual detrás de este crimen, mientras el temor crece en las calles de Medellín ante la posibilidad de que otros actores del narco deambulen impunemente tras el asesinato de una figura prominente como «la Reina».






