La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset se llevó a cabo en un exclusivo barrio residencial de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en un operativo que fue minuciosamente planificado durante meses. La intervención, que tuvo lugar en la madrugada del viernes, fue ejecutada por unidades especializadas de la Policía Boliviana, incluyendo la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y la Unidad Táctica de Operaciones Policiales, quienes lograron aprehender al fugitivo mientras dormía en una vivienda alquilada. Las autoridades confirmaron que este procedimiento se realizó sin disparos ni heridos, lo que resalta la precisión y preparación del operativo.
De acuerdo con el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, la operación se llevó a cabo bajo estrictas medidas de seguridad para evitar filtraciones y garantizar el éxito de la captura. El equipo, aislado en una vivienda en las afueras de Santa Cruz, comenzó su despliegue sobre las 02:30 de la madrugada, cerrando calles cercanas antes de proceder con la intervención en dos domicilios asociados a Marset. Primero, neutralizaron la residencia de su equipo de seguridad y luego ingresaron en la vivienda donde se encontraba el narcotraficante, quien permaneció en silencio durante todo el procedimiento.
Las imágenes de las cámaras de seguridad revelaron que Marset fue retirado de la vivienda con un pasamontañas cerca de las 05:09 y trasladado rápidamente al aeropuerto internacional de Viru Viru. Allí, fue entregado a agentes de la DEA con sus manos y pies esposados. Las autoridades bolivianas decidieron expeler al narcotraficante de inmediato, argumentando que su permanencia en un centro penitenciario local podría desencadenar violencia y asesinatos en el ya frágil sistema penitenciario del país, según informaron fuentes oficiales.
Durante la operación también se llevaron a cabo arrestos de cuatro personas cercanas a Marset, entre ellas dos venezolanos, un colombiano y una mujer uruguaya, que resultó ser media hermana del narcotraficante. Además, las autoridades realizaron importantes incautaciones, incluyendo armamento sofisticado, vehículos blindados y dispositivos electrónicos. En operaciones adicionales en diferentes puntos de Santa Cruz, se encontraron once avionetas, armas de grueso calibre, documentación y distintos tipos de droga, evidenciando así la magnitud de la red criminal que Marset había operado en la región.
La captura de Sebastián Marset, quien se encontraba prófugo desde julio de 2023, es un gran golpe para el narcotráfico en Sudamérica. Marset había utilizado a Santa Cruz como centro estratégico de sus operaciones de tráfico internacional de cocaína. La colaboración entre autoridades bolivianas y la DEA fue clave para el éxito del operativo, resaltando la importancia de la coordinación entre naciones en la lucha contra el narcotráfico. La rápida y efectiva ejecución de la intervención pone de manifiesto los esfuerzos de los gobiernos de la región para desmantelar estructuras criminales que amenazan la seguridad y el orden público.






