Un nuevo estudio de UNICEF analiza la intersección entre las desigualdades económicas y el bienestar infantil en 44 países de la OCDE y naciones de altos ingresos, revelando preocupantes hallazgos sobre la realidad de los niños y adolescentes en Chile. El informe titulado «Desigualdad de oportunidades: niños, niñas y adolescentes en desigualdad económica» destaca que los efectos negativos de la desigualdad económica son evidentes en la salud física y el desempeño académico de los menores. En un contexto donde el 20% de la población más rica de estos países percibe más de cinco veces el ingreso de los más pobres, se establece que la pobreza infantil afecta a uno de cada cinco niños, lo que expone la fragilidad de sus condiciones de vida y acceso a servicios básicos.
El caso de Chile es alarmante, ya que el país se posiciona como el que enfrenta la mayor brecha de ingresos entre sus ciudadanos, donde el 20% más rico gana más de diez veces lo que percibe el 20% más pobre. Esta desigualdad se traduce en un desempeño educativo deficiente, puesto que solo el 36% de los adolescentes de 15 años logran las competencias básicas en matemáticas y lectura, muy por debajo del promedio observado en otros países analizados por el informe. Además, el estudio señala que el sistema educativo chileno es profundamente segregador, amplificando las disparidades según el nivel socioeconómico de los estudiantes.
Otro aspecto crítico que resalta el informe es el estado de salud de los niños en Chile. Con una prevalencia de sobrepeso en la población de 5 a 19 años alcanzando un alarmante 58%, el país encabeza este preocupante ranking. Esto contrasta con datos de la salud general de la población infantil en otros países donde la diferencia es notable. El estudio subraya que la mala alimentación y la falta de acceso a comidas adecuadas son problemas que afectan desproporcionadamente a las familias de bajos ingresos, lo que repercute directamente en la salud y bienestar de los niños.
Además de la salud y la educación, el informe destaca que la mayoría de los adolescentes en Chile reportan una baja satisfacción con la vida, especialmente en aquellos de contextos socioeconómicos bajos, donde un 58% expresa sentirse insatisfecho. Esta disminución en la percepción de bienestar mental contrasta con el 71% de satisfacción reportado por sus pares en el quintil más alto. Esto refleja una disparidad que no solo está presente en las condiciones económicas, sino que afecta profundamente la salud mental y emocional de los jóvenes.
A la luz de estos hallazgos, UNICEF plantea varias recomendaciones esenciales para los gobiernos y las partes interesadas con el fin de combatir la desigualdad que afecta a la infancia. Estas incluyen la mejora de las redes de protección social, la reducción de la segregación en el sistema educativo y el fomento de entornos que ofrezcan un desarrollo propicio para el bienestar infantil. Mediante políticas efectivas y una inversión orientada, se busca garantizar que todos los niños y adolescentes, sin importar su origen económico, tengan acceso a oportunidades que les permitan prosperar.






