Gustavo Bolívar, el ahora exdirector del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), ha salido a la palestra tras ser reprendiendo públicamente por el presidente Gustavo Petro. En una reciente entrevista, Bolívar aclaró que su renuncia estaba anunciada desde el 30 de abril y que el presidente posiblemente desconocía este hecho, lo que generó confusión sobre su presencia en un evento oficial en pleno desarrollo de una campaña electoral. Este altercado ha desatado especulaciones sobre su futuro político y las tensiones dentro del Pacto Histórico, donde compañerismos y lealtades se están poniendo a prueba antes de las elecciones venideras.
Bolívar, exsenador y exitoso libretista de televisión, no ha escatimado en señalar que una narrativa está circulando dentro de la izquierda en la que se sugiere que él está «inflado» en las encuestas, con el objetivo de debilitar su imagen frente a sus competidores. En sus declaraciones, insinuó que las voces que promueven esta idea provienen de otros candidatos que temen ser superados en una consulta. Aseguró que si realmente existiera esa percepción de que está inflado, se encontraría dispuesto a demostrarse en una consulta electoral, competitividad que se antoja necesaria en el panorama político actual.
El exsenador Bolivar también reflexionó sobre el papel que debe desempeñar un candidato en las próximas elecciones. Manifestó que nadie puede llegar al poder por su propio mérito sin la colaboración y el apoyo de un conjunto de partidos y sectores políticos. Subrayó que es fundamental establecer diálogos y alianzas antes de la primera vuelta electoral, destacando la importancia de la unidad en el proceso electoral para evitar la fragmentación del voto y, potencialmente, una derrota, algo que él no está dispuesto a cargar sobre sus hombros.
Además, Bolívar expresó su intención de hablar más directamente con el presidente Petro para aclarar los malentendidos que han surgido tras el episodio tenso del último evento. Aseguró que no ha tenido contacto con el círculo cercano al presidente desde la controversia, debido a que Petro se encontraba de viaje. Esta falta de comunicación podría ser un factor que agrave las tensiones existentes en su relación aliada, lo cual es fundamental para el futuro del proyecto político que ambos representan.
Finalmente, el exdirector del DPS hizo un llamado a la calma y a reorientar el enfoque a aspectos más constructivos que dividan o enfrenten a los miembros de la izquierda. Señaló que cualquier tipo de confrontación interna es un lujo que no se pueden permitir en un contexto electoral complejo como el colombiano, enfatizando que la meta debe ser la unión y el trabajo conjunto hacia un objetivo común, estigmatizando cualquier intento de desacreditar a un compañero de partido en medio del caldero político.






