Las autoridades cubanas han anunciado la introducción de medidas significativas que incluyen grandes inversiones en infraestructuras para sectores prioritarios, como el turismo y la minería. En una entrevista con la cadena NBC, el vice primer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Oscar Pérez-Oliva, destacó que el gobierno permitirá que los ciudadanos cubanos en el extranjero inviertan en empresas privadas dentro de la isla. Esta reforma económica, en el contexto de las conversaciones entre La Habana y Washington, podría marcar un cambio notable en la política de inversiones del país.
Según Pérez-Oliva, la medida trasciende lo meramente comercial, apuntando a estimular la actividad económica de la isla a través de inversiones en sectores considerados estratégicos. Este anuncio se produce poco después de que se reconociera oficialmente un diálogo entre Cuba y Estados Unidos, que lleva tiempo presionando para la implementación de reformas en la isla. En la actualidad, la legislación cubana impide a los cubanos en el exterior participar como socios en las micro, pequeñas y medianas empresas, aunque sí pueden invertir en empresas mixtas y extranjeras.
Adicionalmente, se están considerando cambios que permitirían a los cubanos residentes en el exterior mejorar su situación legal en la isla, facilitando la compra de propiedades y la obtención de la residencia. Esta posible reforma se centraría en aquellos cubanos que abandonaron el país antes de la reforma migratoria de 2013, quienes perdieron en su mayoría sus propiedades. La nueva Ley de Migración y Extranjería de 2024 podría brindarles oportunidades de retorno, vinculando la posesión de inmuebles con la residencia efectiva y el arraigo en el país.
Las opiniones sobre el impacto de estas reformas son variadas. Desde el ámbito empresarial, se considera que estas medidas son un paso positivo que fomentará la economía cubana, mientras que los académicos se muestran más cautelosos, advirtiendo sobre los obstáculos externos que limitarían su efectividad. Los analistas sugieren que la mayor apertura podría cambiar las dinámicas políticas entre la diáspora cubana en Florida y el apoyo hacia las sanciones contra Cuba, permitiendo un posible acercamiento hacia la revocación del embargo económico de Estados Unidos.
Cuba se ha visto inmersa en una crisis estructural que se ha intensificado, especialmente tras el bloqueo petrolero de EE.UU. en los últimos meses. La reintroducción de las mipymes privadas en 2021, aunque con limitaciones, ha permitido un resurgimiento del sector privado, que ya representa un elemento crucial en la economía cubana. La evolución de la política migratoria del país sugiere un movimiento hacia una postura más pragmática, enfocándose en los beneficios económicos que la inmigración y la inversión podrían traer en medio de una compleja situación económica.







