Más de 11,000 miembros de las comunidades indígenas de Colombia han llegado a Bogotá para participar en las manifestaciones del Día Internacional de los Trabajadores, programadas para el próximo miércoles. Este masivo grupo, que se autodenomina la minga, se ha trasladado principalmente desde los departamentos del sur de Cauca, Nariño y Putumayo en coloridos autobuses rurales. Se prevé que hasta 5,000 participantes más se unan a la movilización en los próximos días, lo que demuestra la importancia que estas comunidades otorgan a la agenda de reformas estancada del presidente Gustavo Petro. La llegada de estas comunidades a la capital coincide con un llamado del presidente a sus seguidores para llenar las calles en apoyo a su agenda, que incluye la presentación de un referéndum nacional al Congreso.
El colectivo indígena ha establecido un campamento en el recinto de la Universidad Nacional de Colombia, la mayor institución pública del país. Este asentamiento ha generado tensiones, especialmente después de que se reportara la entrada de algunos miembros de la minga armados con machetes en edificios universitarios. Las autoridades universitarias han expresado su preocupación ante los choques que han surgido entre estudiantes y algunos participantes indígenas, lo que ha llevado a la Alcaldía de Bogotá a coordinar la logística y seguridad del evento. El Secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, reafirmó el compromiso de la ciudad con el respeto y el diálogo, asegurando que Bogotá da la bienvenida a las comunidades indígenas.
El alcalde Carlos Fernando Galán ha subrayado la urgencia de mantener un diálogo constructivo con las delegaciones indígenas mientras se prepare la gran movilización que podría afectar el sistema de transporte, en particular TransMilenio. A pesar de que la universidad había acordado alojar a los grupos indígenas en áreas designadas al aire libre, se han reportado entradas no autorizadas a edificios de facultades, lo que ha despertado la intervención de la Fiscalía General. Esta entidad ha desplegado una comisión de verificación para monitorear la situación, asegurando que se respeten los derechos a la educación y la protesta pacífica.
La afluencia de la minga ha comenzado a interrumpir la movilidad en Bogotá, especialmente en la Calle 26, uno de los principales ejes viales de la ciudad. Con la llegada del Día del Trabajo, se esperan marchas masivas este jueves, que comenzarán a las 8 a.m. desde varios puntos de la ciudad, incluyendo un recorrido desde el Planetario de Bogotá hasta el barrio La Perseverancia. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) también liderará una marcha a las 9 a.m. con un trayecto que culminará en la Plaza de Bolívar, centrándose en demandas laborales y en la creciente violencia e inseguridad en las zonas rurales, donde las comunidades indígenas están expuestas a desafíos persistentes.
El presidente Gustavo Petro ha encontrado sus reformas estancadas en el Congreso, lo que lo ha llevado a buscar apoyo en la movilización masiva para ejercer presión sobre los legisladores. La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) y otros grupos que apoyan la minga han manifestado que su presencia es simbólica y esencial. «Estamos aquí para denunciar la violencia en nuestros territorios y abogar por los cambios estructurales que tanto necesitamos», afirmó un representante. Aunque la gran mayoría de las manifestaciones han sido pacíficas, la presencia de armas y las ocupaciones no autorizadas han suscitado la necesidad de mayor vigilancia, con la policía y mediadores desplegándose por toda la capital para mantener el orden durante los eventos programados.






