La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha asegurado en una reciente entrevista con la revista estadounidense Time que su administración no está cediendo la soberanía del país a Estados Unidos, a pesar de las tensiones políticas que han marcado los últimos meses tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro. En sus declaraciones, Rodríguez expone su confianza en que la relación entre ambos países pueda avanzar de manera constructiva, enfocándose en la paz y el bienestar social y económico de Venezuela como ejes centrales de su estrategia.
Rodríguez reveló que, de acuerdo con la información proporcionada por Time, existe una comunicación constante entre ella y el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. La coordinación abarca aspectos críticos como la regulación de los ingresos petroleros de Venezuela y sus finanzas públicas, lo que indica un interés profundo de la administración estadounidense en la situación económica del país sudamericano. Rodríguez también mencionó la colaboración en la lucha contra el tráfico de drogas y el crimen organizado, resaltando que estas áreas representan oportunidades para la cooperación conjunta entre ambas naciones.
En el transcurso de la entrevista, Delcy Rodríguez enfatizó su compromiso de proteger a Venezuela de convertirse en un peón en la agenda política de otros países. Expresó su deseo de que los intereses nacionales primen, a pesar de la presión externa. Este mensaje se torna crucial en el contexto actual, donde la situación política en el país sigue siendo incierta tras la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, lo que ha generado un clima de angustia entre los funcionarios del gobierno.
La historia reciente de Venezuela ha estado marcada por un clima de inestabilidad, exacerbado por la captura de Maduro el 3 de enero y su traslado a Nueva York, donde enfrenta juicios por narcoterrorismo. Rodríguez relató que, en el momento de la detención, experimentó «un momento de gran angustia», temiendo por la vida del presidente y su esposa. A raíz de este evento, las autoridades cataríes facilitaron una llamada entre ella y Rubio, en la que le advirtieron sobre las exigencias de EE.UU. y la posibilidad de una presión militar sostenida si no se accedía a estas demandas.
Desde la asunción de Rodríguez al poder, se ha evidenciado un proceso de acercamiento entre Venezuela y Estados Unidos. La mandataria ha recibido a varios funcionarios de alto nivel estadounidenses, incluidos el secretario de Energía y el de Interior, lo que ha reaperturado el diálogo entre las partes. Asimismo, la reactivación de las operaciones de empresas estadounidenses en el país, como ExxonMobil y ConocoPhillips, junto con la reanudación de vuelos comerciales, sugiere que ambos países están buscando caminos para resolver sus diferencias, al tiempo que se enfrenta la compleja dinámica de la política internacional.






