En 2018, un caso excepcional de superfecundación heteropaternal sorprendió a los científicos del Laboratorio de Genética de Poblaciones e Identificación de la Universidad Nacional de Colombia. Una mujer llegó al laboratorio con la intención de confirmar la paternidad de sus mellizos, nacidos dos años antes. Después de realizar la prueba de paternidad de rutina, los resultados indicaron una situación inesperada: los mellizos eran hijos de la misma madre, pero de diferentes padres. Este fenómeno, aunque imaginable, es extremadamente raro y ha sido documentado en pocas ocasiones a nivel mundial, lo que automáticamente captó la atención de la comunidad científica, quienes se enfrentaban a un caso inédito en su experiencia profesional.
Para analizar los perfiles de ADN y confirmar la paternidad, los investigadores emplearon una técnica innovadora que involucra el análisis de «marcadores microsatélites». Este proceso comienza con la recolección de muestras de sangre de la madre, los mellizos y el presunto padre, seguido de complejas manipulaciones químicas para aislar el ADN. A continuación, los científicos amplifican el material genético y marcan fragmentos específicos para su análisis a través de un método llamado electroforesis. El profesor William Usaquén, director del laboratorio, explica que la comparación de los perfiles genéticos se realiza punto por punto para establecer el vínculo entre el niño y su supuesto padre, confirmando así la paternidad.
El resultado del caso fue asombroso: se comprobó que el ADN de uno de los niños coincidía con el padre testado, mientras que el ADN del otro niño no mostró coincidencias. Esto confirmó la sospecha original de que los mellizos tenían diferentes padres, un hallazgo extraordinario para los investigadores. Andrea Casas, experta en genética, indicó que este fue el primer caso de este tipo que habían estudiado en sus 26 años de existencia del laboratorio. La singularidad del caso llevó a los científicos a repetir las pruebas para asegurar la fiabilidad de los resultados, y la coincidencia se mantuvo en cada repetición.
La baja incidencia de la superfecundación heteropaternal se debe a varios factores biológicos. Según explica el profesor Usaquén, esta condición requiere la existencia de varios factores desfavorables, como la necesidad de que una mujer tenga múltiples parejas sexuales y mantenga relaciones en un corto período de tiempo alrededor de su ventana fértil. Además, es esencial que se produzca una poliovulación y que ambos óvulos sean fertilizados exitosamente. La probabilidad de que todos estos eventos raros se alineen es extremadamente baja, lo que convierte a estos casos en fenómenos únicos y dignos de estudio.
Finalmente, los científicos del Instituto de Genética también señalaron que, a pesar de que el interés por la superfecundación heteropaternal ha crecido, la privacía y la ética de las pruebas de paternidad limitan su comprensión completa. La mayoría de las personas aún no se someten a estas pruebas, lo que contribuye a que este fenómeno siga siendo poco conocido. Sin embargo, con el avance de la tecnología y la creciente popularidad de las pruebas de ADN, es posible que en el futuro se registren más casos y se profundice en el estudio de estas intrigantes circunstancias familiares.






