El Comando Sur de Estados Unidos anunció el martes el lanzamiento de operaciones conjuntas con las fuerzas armadas ecuatorianas, con el objetivo principal de combatir el narcotráfico que ha cobrado fuerza en la región. Esta «acción decisiva» busca frenar el avance de organizaciones criminales que utilizan a Ecuador como un punto estratégico para el contrabando de cocaína hacia mercados internacionales. El comunicado del Comando Sur abarca 31 países de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe, lo que subraya la importancia de esta cooperación regional en la lucha contra el narcotráfico.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, quien se ha mostrado como un aliado cercano de la administración de Donald Trump, destacó que Estados Unidos es parte de un grupo de «aliados regionales» que están comprometidos a desarticular los cárteles de la droga. Este anuncio se produce justo un día después de que Ecuador declarara la incorporación de Washington en una nueva fase de su histórica lucha contra las drogas. Noboa enfatizó la necesidad de un enfoque multidimensional, integrando esfuerzos de inteligencia y operativos en los puertos, donde se concentra la actividad delictiva.
Las operaciones conjuntas no solo permitirán la acción directa contra el narcotráfico, sino que también se centran en fortalecer la infraestructura de soporte entre ambos países. Durante un encuentro reciente en Quito, Noboa se reunió con Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, y Mark Schafer, quien lidera las Operaciones Especiales en la región. De acuerdo con la oficina de Noboa, la reunión giró en torno al intercambio de información y la coordinación operativa necesaria para optimizar las intervenciones en aeropuertos y puertos marítimos, puntos críticos en la logística del narcotráfico.
La situación del narcotráfico en Ecuador ha escalado a niveles alarmantes, generando una guerra territorial que ha convertido al país, históricamente considerado seguro en Latinoamérica, en uno de los más violentos. Con el 70% de la cocaína colombiana y peruana pasando por Ecuador, la necesidad de una respuesta firme es evidente. Las políticas de Noboa en su gobierno desde 2023 han participado activamente en reforzar la cooperación en seguridad con Estados Unidos, aunque enfrentando desafíos como un referéndum que rechazó la reinstalación de bases militares estadounidenses en el país.
A pesar del rechazo a la presencia militar estadounidense por parte de la población ecuatoriana, el gobierno de Noboa ha logrado acuerdos bilaterales, incluyendo un reciente despliegue temporal de personal de la Fuerza Aérea estadounidense en la antigua base de Manta. Este despliegue, anunciado en diciembre, es un claro indicativo de la creciente relación entre las fuerzas de seguridad de ambos países en una lucha que se torna cada vez más crítica para la estabilidad y seguridad de Ecuador y la región. Los resultados de estas operaciones conjuntas serán monitoreados de cerca por los analistas, ya que cualquier avance en esta batalla podría traer una mejoría en la situación de seguridad.








